Foto en el rancho ”El Cipres”.
Camino por los sentimientos de la ciudad, atraída por los recuerdos;cuando di la vuelta en una esquina, el tiempo se detuvo y la cuidad se volvió al color del concreto,yo en busca de una fantasia, estaba en busca de la belleza, no encontré más que verdad, no encontré mas que tristeza.Bajaba por la avenida, sin un solo instante de silencio, carrosas con choferes que cegaban sus corceles.
Obligada a intoxicarme pues no había más oxigeno para respirar, tantas nubes hechas de la desesperación, los edificios eran los mismos pero con los cristales rotos y en el olvido.
Rosas abundaban en las calles y solo se dedicaban a ser bellas,
Románticos me encontraba en toda la ciudad, y no hacían nada solo soñar,
Bueno es soñar,despertar es mejor.En el centro de los delirios, el refugio de la demencia, Hallar descanso en lo inseguro está en el mismo ser de la alegría. No tenía ya lugar aquí, todos los cuerpos sin alma cruzando calles, no muy diferentes a maniquís, causa de la muerte: ausencia del sentimiento.Las leyes todavía existían pero no había salvación a la melancolía, después no tuve más alternativa, me aleje de mis recuerdos, intentando recuperar el silencio la batalla ahora es con el tiempo, tenemos que matarlo antes de que nos haga daño.
”— “Ciudad de las Rosas”